3.7.09

Cuenta regresiva.

You better run all day,
And run all night.
And keep your dirty feelings deep inside.

Aquí todo es un juego. Mis palabras van y vienen entre la ficción y la realidad y puedo ser quien quiera y puedo ser nadie también y puedo decirle a usted que se ponga un trajecito ridículo y haga tantas maromas como yo puedo imaginarme. Y usted tiene dos opciones: darse por aludido y creer que ese hombre bala es usted y que está a punto de hacer su gran acto o confundirse, porque usted no es usted sino alguien más (ese corazón del que yo hablo no se parece al suyo en lo más mínimo, el pelo es diferente, pero tienen las mismas manos). Tal vez siempre querrá ser el primero, por aquello de ser víctima de las vanidades del hombre con eso que es mejor ser el protagonista de cualquier historia por mas absurda que sea que un simple espectador, o tal vez, por el simple deseo de sentirse reflejado y así saber que carajos pasa aquí, en esta cabezota dura y aburrida. Pero le digo, aquí no pasa nada, y lo poco que pasa usted no podría creerlo.

Aquí todo es un juego y es fácil y a nadie le importa. Nadie sale herido de mis suposiciones y mis absurdos y mis verdades a medias y mis paranoias y por supuesto, mi neurosis que encuentra un lugar perfecto en palabras amorfas para desahogarse. Aquí me confieso y me deshago de lo que no quiero decirle a nadie más. Disfrazo todo para revelarlo a mi manera. Eso aquí, afuera es distinto.

Afuera mi cara y mi comportamiento develan claramente mis emociones, aunque me esfuerce por mentir y mentir. Adentro, me hago llamar la hija de Nimrod y pongo a un corazón de cerdo al mando y lo dejo decir cuando disparate desee. Nadie va a creerle a alguien con un corazón así. En cambio afuera, puedes andar jodiendo las cosas e hiriendo susceptibilidades o abriendo cajitas de Pandora. Aun así, en ciertos casos prefiero la confrontación, es más divertido y menos seguro que un monólogo y aunque se puede terminar mas desgastado e incluso derrotado (en todo caso no se trata de salir victorioso, pero al menos no estar en el piso estaría bien), también se termina mas liberado y todo puede tomar siempre un rumbo inesperado. Aquí todo es mas preciso y existe la tecla “delete” y es ilimitada. Igual, todo es relativo. Para la confrontación se necesitan mínimo dos. Y si alguien no quiere ser confrontado, pues dejarlo quieto. Me aburre sentir a una pared al frente, y mas aún, andar con una aguja chuzándolo esporádicamente a ver si las propiedades cambian como por arte de magia. De ahí, mis monólogos. De ahí que prefiera estar adentro con el Mayor Tom, que afuera con usted conversando mientras poco le interesa oír o saber y yo que ya no puedo mirarlo a los ojos.

El Mayor Tom me ha dicho que mientras tomamos té en esta sala fría y desapacible, la ignición ha comenzado.

Diez,
nuevo,
ocho,
siete,
seis,

cinco,
cuatro,

tres,
dos,

uno,
cero.

1.7.09

PALABRA DEL DÍA.

ANECOICO / A: Propiedad por la cual un objeto es capaz de absorber las ondas sonoras sin reflejarlas. Que carece de eco.

Porque tengo mi corazoncito.



Tu silueta va caminando
con el alma triste y dormida,
ya la aurora no es nada nuevo
pa' tus ojos grandes y pa' tu frente;
ya el cielo y sus estrellas
se quedaron mudos, lejanos y muertos
pa' tu mente ajena.

Nos hablaron una vez cuando niños,
cuando la vida se muestra entera,
que el futuro, que cuando grandes,
ahí murieron ya los momentos,
sembraron así su semilla
y tuvimos miedo, temblamos,
y en ésto se nos fue la vida.

Cada uno aferrado a sus dioses,
productos de toda una historia,
los modelan y los destruyen
y según eso ordenan sus vidas;
en la frente les ponen monedas,
en sus largas manos les cuelgan
candados, letreros y rejas

30.6.09

Cositas Varias

Alineación al centro









26.6.09

Mi papá Hernan Jaramillo Londoño.

Hoy son 3 años. Y sigo debiendo las palabras precisas para expresarle lo que siento.
Solo puedo decirle hoy, que lo extraño y lo quiero tanto tanto......






25.6.09

Nagi Noda. Maravillosa.







Un video divertido y bonito!

Death Cab for Cutie - Little Bribes from Ross Ching on Vimeo.

24.6.09

A Boy Named Sue

-Soy una chica ruda, se decía Julia mientras oia A Boy Named Sue de Cash. Lo decía con cierta melancolía. Pero le quedaba difícil siquiera parecerlo, con esa voz aguda y sus ojos aguados siempre que se ponía dura la cosa. Siempre andaba quejándose de su suerte, si era color rosa sacaba su marcador indeleble y escribía encima cuanta estúpidez se le ocurría hasta que todo se volvía confuso... que si todo parecía tranquilo, fingía remolinos emocionales y pretendía que todo el mundo tomara baños de mar al amanecer, y que de vez en cuando alguien actuara como si se estuviera ahogando.

A Julia le gustaba pensar que habría sido de ella en otras circunstancias, si en vez de ser venerada o querida, pudiera renacer. Mientras pensaba eso, adoptaba poses en el espejo, tomaba un cigarrillo y simulaba que todo le valía mierda. Le gustaba actuar, fingir que sabía nadar. Aunque cuando toda esta mierda llegó, ella fue la primera en ahogarse, pero antes de hacerlo, se aseguró de llevarse a la esperanza consigo. Julia nunca volvió a ser la misma después de aquel incidente, pero nadie lo notó hasta que dios le gritó a lo lejos que se estaba comportando como una perra y ella dijo que no, babe i´m on fire y que recordara que él mismo fue quien la hizo de un material inflamable y entonces en el fuego todo arde y se consume y a Julia le gustan las cenizas, le gusta ver como se las lleva el viento y a su vez, como es incapaz de llevarselas todas.

Las malas lenguas dicen que Julia está irreconocible. Que es un monstruo, que se ha llenado de odio. Y nadie entiende, nadie ve, nadie oye que Julia antes de incendiarse, estaba intentando sobrevivir. No tan digno como la gente quisiera tal vez, pero si tan real como pudo hacerlo. Y no supo que hacer con su pasado, y no supo que hacer con su dolor y no supo que hacer con la palabra futuro (que se le antojaba inexistente y dolorosa) y los sueños que también llegaban con esas predicciones fatídicas y decidió terminar el trabajo que alguien mas empezó y lo incendio todo en un solo acto, y de paso se incendió ella misma, tal vez por error o convicción, pero no hubo mas oscuridad, no hubo mas tinieblas, todo estaba azarosamente iluminado, encendido y a Julia eso le pareció hermoso.

23.6.09

Martes de Rammstein.



19.6.09

A Wolf At The Door vs. The Tourist.


Yo sé que fui yo quien se lo dijo, así tan claro como pude, una y otra vez: put me inside, put me inside…… Mis deseos jamás son órdenes, pero me veo complacida de vez en cuando. Put me inside cariño, que hace frío y esta loba jamás aprendió a caminar en tacones… Put me inside que me pongo melancólica y azul detrás de esta puerta. Pero él solo es un turista en aquella casa y no sabe donde guardan las armas, no sabe donde está el hacha ni el café, no sabe que hacer conmigo y es que jamás había tenido un lobo detrás de su puerta. Put me inside y le muestro mis uñas y mis colmillos y le digo: jamás podría usarlas contigo cariño, no es mi estilo. Pero él no me conoce y se cree más astuto que yo (y seguramente lo es), abre la puerta y se ve enorme, parece un cazador de cuentito y me dice que no intente estupideces, que aquí las cosas son como él dice, y yo sonrío y es que se ve tan sexy intentando intimidarme mientras solo está con una bata y calzoncillos. Finge ser el dueño del bunker, finge conocer todo a la perfección, finge sentirse cómodo, finge tanto que yo se lo creo absolutamente todo. No soy una loba desconfiada a pesar que mi madre intentó advertirme leyéndome una y otra vez el cuento de caperucita. No le tengo miedo a cazadores ni a abuelitas. Pero este no es ni lo uno ni lo otro, es un turista. Un turista que está en casa pero se siente lejos de ella. Y le jode de sobremanera no saber donde se encuentra, le jode no saber cual es el siguiente lugar a visitar, le jode no saber a quien tiene al frente aunque le he dicho que me llamo Juliana. Pero él finge y me dice que me ponga cómoda. Me quito los tacones, me acuesto en la alfombra, prendo mi cigarrillo imaginario y le cuento historias bonitas, le hablo de mis enfermedades, le digo un secreto impronunciable. Me disfrazo de pastelera, me desperezo, me acerco, lo olfateo, me deslizo, me confundo, me siento de nuevo en el sillón casi desnuda pero ahora huelo a menta. Por su parte, el turista se siente más tranquilo, saca el whisky, se toma uno, dos, tres vasos, siempre puro y sin ningún hielo. Se siente más eufórico y cree que puede llamarme como quiera. Y no, que no me gusta que lo haga. Curioso, a esta pinche loba la menta la vuelve susceptible, pero el turista no entiende eso. Se levanta y jura irrisoriamente conocer a las de mi especie y vuelve a llamarme una y otra vez de mil maneras. Ni soy Lucia, ni Esperanza, ni nada que se le parezca. El turista se siente traicionado, indignado que no pueda ser lo que él quiere que sea, que no quiera jugar ahora que me han puesto reglas y es que tal vez soy una maldita de esas que no saben lo que quieren pero tampoco quiere que se lo digan. Busca y busca, quiere su escopeta, algún cuchillo, cualquier elemento filoso y de pronto su rostro no es el mismo, se ve mas envejecido, mas morado, un mosquetero caricaturesco y yo no sé si es el jet lag, la altura, algún síndrome que no conozco o soy yo que he enloquecido y comienzo a desvariar. El bunker se hace mas y mas pequeño, y todo comienza a abandonarnos, excepto el olor a menta y whisky que sigue ahí…… y yo, que me niego a irme esperando no se qué, la verdad. El turista se me acerca y me llama en voz baja Diana, o Fulanita, o cualquiera, me dice que es una lástima que no encontró su escopeta, porque la historia sería distinta entonces, tiene una maleta en su mano, finalmente no será mas un turista, se va, regresa (no se a donde). Y mejor eso a terminar la historia como terminan las historias que no saben acabarse, con todos los personajes muertos, y uno que otro por ahí medio vivo sin que nadie sepa (excepto los espectadores) para poder hacer la segunda parte.

Welcome to the Jamrock!!!

Some boy noy notice, them only come around like tourist

18.6.09

Thom Yorke, uno de mis monstruos favoritos.

Monstruo en el buen sentido de la palabra. Aquel que no puedo dejar de ver y maravillarme.

16.6.09

Divagaciones.

Hace unas noches el inconsciente me mostró a una ciudad en caos. Anarquía y polarización. O estás con Homero Simpson o estás con Bugs Bunny. (Me alegró saber que me decidí por Homero). Soy monofónica por estos días, todo entra por un oído, a menos que mueva la cabeza de la manera correcta y entonces Ray Charles ya no canta solo, sino que está acompañado de sus chicas y así todos contentos. Pero mi cabeza pocas veces suele moverse correctamente. En dos días me han sugerido que el bigote que me queda es el bigote tipo “Hitler”, solo otra persona sugirió el de Dalí, y yo que pensé que lo mío era tipo “cowboy”, algo mas rudo, mas denso, mas “macho”. A la hora de la verdad, no fue ni lo uno ni lo otro. Nadar y nadar, aprender a nadar, el escapulario que no va con eso y se va al fondo de la piscina una y otra vez y yo, que me niego a abandonarlo. Que mi brazo izquierdo se encoge y no quiere hacerlo de la manera correcta, tiene miedo escénico o soy medio entumida. Mis primeros 525 mts, y todo lo que pienso mientras estoy sumergida, es tan diferente a todo lo que pienso cuando estoy afuera. Me gusta más ahí adentro, más sola, más tranquila, más húmeda y con menos aire. Y luego me escapo, me pierdo, me escondo. Me voy con mi chica favorita a teorizar sobre las “relaciones humanas”, conversación ambientada por un salpicón y mientras estoy en su cama oyendo una historia de amor (que puede ser cualquiera o que puede ser “la historia”), creo que puedo caer en un sueño profundo del cual no saldría en tres días. Pero que es sábado en la noche y todos salen de fiesta. Todos, excepto yo, que me voy a comprar algo para cocinar. Algo para él, para el otro, para mi. Pareciéramos una familia feliz: Un tres que no es multitud, un dos que me hace serenata, mientras yo propongo lanzarlos al estrellato. Y un uno, que soy yo, y que se dispersa, que no dice todo lo que piensa, pero que sonríe intermitentemente. Yo que soy un accidente en su vida, y él, que siento que me quiere a pesar de eso, y el otro, que es su hermano y lo libera y se intoxican y me cuentan historias y su Canto de Ossanha que es mi canto, y Vai, vai, vai, vai, não vou, Vai, vai, vai, vai, não vou. Y en ese estado solo pienso en chocolate. Pero no quiero devorarme ni al conejo azul, ni al rosa, por mas que haya uno que está deforme y derretido y que no se ve hermoso, pero yo le quiero así, acompañando al otro, sin importar que. Afortunadamente tiene un plan b para mi y me salva de cometer chocolaticidio con aquellos conejos. Y duermo y a la mañana siguiente soy Genoveva y voy y vengo con sus flashbacks, y sus filibusteros y su París y Marie, que es escalofriante e impredecible, y sufro por la suerte de Federico, su amor perdido; y su caída en desgracia, sus dos encierros, y el planeta que tiene en el universo. Y vuelvo a dormir. Y reencarno otra vez en Genoveva, así todo el día, hasta que creo que ni volveré a ser La Falsa Alicia, ni que podré dormir en toda la noche. Afortunadamente apareció Fellini y me acompañó en mi insomnio, hasta que no fue mas insomnio y dejé de ser la tejedora de coronas y volví a ser yo y dormí profundamente de nuevo.

12.6.09

Antony and the Johnsons.

El chico de mi melancolía.

8.6.09

Aux Raus!!!!



Don't push me
I don't wanna